Evangelizar es Acoger « ¡Ay de mí si no evangelizo!»

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Bien profetizó Isaías de ustedes, hipócritas como está escrito: Este pueblo me honra con los labios pero su corazón está lejos de mí.  El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.

Monición de entrada.

En el Día Nacional del Migrante, como Iglesia queremos sensibilizarnos y unir esfuerzos en la vivencia de la solidaridad con los migrantes. La evangelización emerge con la práctica de la justicia y así hacemos presente el Reino de Dios en el mundo. Esto solo es posible a través de leyes humanas que acojan al migrante. La defensa de los derechos humanos de las personas en movilidad nos motiva en la lucha para romper las fronteras de la indiferencia y muros físicos construidos por leyes injustas. Que esta Eucaristía renueve nuestro compromiso de evangelizadores de la Buena Noticia de Jesús y nos anime a  acoger a los migrantes y trabajar por la justicia, la verdad y el bienestar para los migrantes y sus familiares. Sigue leyendo

JOVENES: Evangelizando y Acogiendo al Migrante

Antífona de entrada

Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y al prójimo como a ti mismo.

Monición de entrada

En este segundo día del triduo, somos bienvenidos a la participación en esta liturgia, en donde tenemos la oportunidad de reflexionar en torno a la realidad migratoria, puesto que dejar su tierra, su familia y su país, no es fácil, pero es una realidad que muchas familias viven. Estamos invitados a solidarizarnos y unir nuestra oración para que Dios proteja a todos nuestros hermanos migrantes que viven lejos de su familia. Iniciemos celebración con el canto. Sigue leyendo

EVANGELIZAR: MUCHO MÁS QUE ANUNCIAR

Antífona de entrada:        

“Evangelizar es, ante todo, dar testimonio de una manera sencilla y directa de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo” (Evangelii Nuntiandi, S.S Pablo VI.).

Monición de entrada:

Juntos, iniciemos el triduo del migrante, celebrando la vida de los que luchan y sueñan un futuro lleno de esperanzas. En estos últimos años, la población migrante ha sido la más vulnerable ante las políticas y leyes migratorias que los gobiernos han implementado con poder y discriminación. Las lecturas de hoy nos enseñan a hacer vida la palabra de Dios, porque “Evangelizar no es solo predicar sino mucho más, es poner en práctica la fe con las obras”. Sigue leyendo

CULTURA DE ACOGIDA

Promover la solidaridad entre los pueblos y entre las personas es tarea de todos, por tal motivo, como cristianos que contemplamos en el migrante el rostro de Cristo, debemos reiterar y practicar  la solidaridad,  colaboración y apoyo a organizaciones  que promueven y defienden los derechos humanos de los y las migrantes.

Como Iglesia estamos llamados a anunciar el bien y denunciar las injusticas contra los y las migrantes, y a practicar la solidaridad y acogida como signo de evangelización. Confirmamos una vez mas que solo uniendo esfuerzos podemos crear una  cultura más humana y solidaria, en donde los rostros sufrientes de las y los migrantes sean transformados en rostros  de esperanza y paz.

Una auténtica cultura de la acogida es posible.

ESTADO QUE ACOGE

Planteamos  retos y desafíos para funcionarios de gobierno con responsabilidades en el tema de  migración, los cuales mencionamos a continuación: 

a)      El diseño e implementación de una política de desarrollo integral, que aborde  las causas estructurales que provocan la emigración forzada de  la población guatemalteca, para dar respuestas inmediatas y duraderas a las necesidades de los ciudadanos: alimentación, salud, vivienda, trabajo, salarios dignos, oportunidades para la educación, infraestructura carretera y seguridad ciudadana.

b)      La creación e implementación de una política migratoria nacional e integral, que aborde las migraciones desde una perspectiva de país de origen, transito, destino y retorno. Que tome en cuenta la protección de grupos vulnerables en el proceso migratorio, tales como: emigrantes, inmigrantes de otras nacionalidades en Guatemala, migrantes guatemaltecos en el exterior, trabajadores guatemaltecos agrícolas por temporada en el exterior (México, Estados Unidos y Canadá), Niños, Niñas y Adolescentes migrantes no acompañados, deportados de México y Estados Unidos, y Refugiados. Sigue leyendo

IGLESIA QUE ACOGE

Creemos que como Iglesia peregrina que ve el fenómeno de la migración como un signo de los tiempos, tenemos los siguientes retos.

a)      Que escuchando la voz del Papa Pablo VI, todas las Iglesias locales de Guatemala sigan ofreciendo un particular cuidado pastoral a los migrantes, debido a las necesidades y  circunstancias especiales que estos enfrentan. [1]

b)      Unir esfuerzos con los Obispos hispanos en Estados Unidos, quienes en comunión con la Conferencia de los Obispos de ese país, están promoviendo una reforma integral a la política inmigratoria, para que exista la posibilidad de que migrantes puedan regularizar su situación migratoria y adquirir   visas  de trabajo para que  sus derechos sean respetados. También unirnos a ellos en la  esperanza de una justicia económica global que beneficie a todos, para vivir dignamente.[2] Sigue leyendo

Niños, Niñas y Adolescentes Migrantes

Si la Convención de los Derechos del Niño afirma con claridad que hay que salvaguardar siempre el interés del menor (cf. art. 3), al cual hay que reconocer los derechos fundamentales de la persona de la misma manera que se reconocen al adulto, lamentablemente en la realidad esto no siempre sucede.

Niños, Niñas y Adolescentes Migrantes son los más vulnerables porque son los que menos pueden hacer oír su voz.