COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA

“Que fluya como agua el derecho y la justicia como río inagotable” (Amós 5,24)

Los obispos de Guatemala, reunidos en Asamblea Plenaria, damos gracias a Dios y participamos a los guatemaltecos nuestra alegría por la reciente beatificación del Padre Stanley Rother, párroco de Santiago Atitlán, martirizado en el año 1981 al mismo tiempo que celebramos la reciente noticia de la declaración martirial del Padre Tulio Maruzzo y del catequista Luis Obdulio Arroyo, asesinados en Izabal en el mismo año. Su martirio nos llena de esperanza y fortaleza.

En este comunicado, queremos dar a conocer algunas reflexiones que orienten a la ciudadanía a buscar y aplicar acciones encaminadas a solucionar de modo urgente y necesario la difícil coyuntura en que se encuentra nuestra patria.

  1. Es evidente que en el país existe una dinámica de corrupción, que ha permeado la vida política de la ciudadanía, con consecuencias fatales para todos: su grave incidencia en el sistema penitenciario; en la evasión de los impuestos; en la administración pública de los bienes del Estado; en la aplicación de la justicia, entre otros. Pero sobretodo en mantener una cultura sin valores éticos. Esta cultura es un factor decisivo en el proceso de deshumanización en el que nuestro pueblo ha caído.
  2. Por ello la lucha contra la corrupción debe mantenerse como un eje central en el accionar de la justicia, del Ministerio Público y obviamente de la CICIG. La larga historia de corrupción e impunidad que ha caracterizado a Guatemala ha hecho necesaria su presencia.
    El papel de la CICIG ha sido fundamental y es a todas luces indispensable. Todo intento por debilitarla favorecerá la impunidad y afectará gravemente todos los esfuerzos en la lucha contra la corrupción. Pero no debemos olvidar que ésta es una responsabilidad de todos.
  3. El mandato de la CICIG de combatir los cuerpos ilegales y los aparatos clandestinos incrustados en los órganos del Estado limita el alcance de su acción. Por eso urgimos al Ministerio Público para que también investigue, con sus propios recursos investigativos, otras formas de corrupción y criminalidad en organizaciones no estatales, salvaguardando lo que la Constitución de la República establece referente a la presunción de inocencia y al debido proceso (Art. 14)
  4. Creemos que el Congreso de la República y su iniciativa del 13 de septiembre de frenar el desarrollo de los antejuicios contra los diputados y apoyar legalmente la impunidad, muestra a las claras la falta de conciencia ética en muchos diputados y que es absolutamente necesario un cambio urgente en los mecanismos de elección de los mismos. Dicho cambio debe incluir la determinación de un perfil de los candidatos, en el cual se integre como componentes esenciales, la dimensión ética y los conocimientos adecuados para legislar. Así, esperamos que en el futuro, el Congreso recupere su credibilidad.
  5. Es fundamental darle seguimiento a las propuestas de reforma constitucional hechas por los distintos sectores sociales entre los años 1994-2014, sin olvidar las del año 2015, en torno a las reformas al sector Justicia, la Ley de Contrataciones del Estado, la Ley de Servicio Civil y la Ley Electoral y de Partidos Políticos.
  6. Vemos con esperanza la existencia de distintos esfuerzos por promover mecanismos de diálogo que conduzcan a que la sociedad civil coadyuve a la identificación de fórmulas de solución para los más graves problemas que afronta hoy el país.
  7. Problemas como la pobreza creciente, la falta de empleo, las deportaciones masivas desde Estados Unidos y México de los condicionales, entre otros, siguen presentes y necesitan que todos juntos como ciudadanos responsables encontremos fórmulas creativas que alcancen consensos importantes y sean implementadas en el plazo más corto posible.

    LEER TEXTO COMPLETO:Comunicado de la CEG 18-10-2017

RESPONDER A LOS REFUGIADOS Y MIGRANTES VEINTE PUNTOS DE ACCIÓN

La migración global es un gran desafío para gran parte del mundo actual y una prioridad para la Iglesia Católica. En palabras y hechos, el Papa Francisco muestra repetidamente su profunda compasión por todos los desplazados. Testigo de sus encuentros con migrantes y refugiados en las Islas de Lampedusa y Lesbos. Testigo de su llamado a que se abracen plenamente: acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes, los refugiados y las víctimas de la trata de personas.1

Además, el Santo Padre está guiando a la Iglesia para que ayude a la comunidad mundial a mejorar sistemáticamente sus respuestas a los desplazados. La comunidad política internacional ha puesto en marcha un proceso multilateral de consultas y negociaciones con el objetivo de adoptar dos Pactos Mundiales (Global Compacts) para finales de 2018, uno sobre los migrantes internacionales y otro sobre los refugiados.

La Iglesia ya ha tomado posición sobre muchos de los temas que se incluirán en los Global Compacts y, aprovechando su variada y larga experiencia pastoral, quisiera contribuir activamente a este proceso. Para apoyar esta contribución, la Sección de Migrantes y Refugiados del Vaticano (Dicasterio para la Promoción Integral del Desarrollo Humano), consultó a diversas Conferencias Episcopales y ONGs católicas, y ha preparado los siguientes 20 puntos de acción sobre migrantes y refugiados. No agotan las enseñanzas de la Iglesia sobre los migrantes y los refugiados, sino que proporcionan consideraciones útiles que los defensores católicos pueden usar, añadir y desarrollar en su diálogo con los gobiernos hacia los Global Compacts. Los 20 Puntos se basan en las necesidades de los migrantes y los refugiados identificados a nivel de base y en las mejores prácticas de la Iglesia. Los Puntos han sido aprobados por el Santo Padre.

La Sección de Migrantes y Refugiados, guiada por el Santo Padre, insta a las Conferencias Episcopales a que expliquen los Pactos y los Puntos a sus parroquias y organizaciones eclesiales con la esperanza de fomentar una solidaridad más efectiva con los migrantes y los refugiados. Dada la gran variedad de temas tratados en los Puntos, cada Conferencia Episcopal debería seleccionar los puntos más relevantes para su situación nacional y llevarlos a la atención de su Gobierno, específicamente a los ministros responsables de las negociaciones del país sobre los Global Compacts. Cada país ya ha comenzado a preparar su posición y las negociaciones tendrán lugar durante los primeros seis u ocho meses de 2018. Los mismos puntos en un lenguaje más formal, para su uso en la incidencia política, pueden encontrarse en el documento 20 Action Points for the Global Compacts.

Aunque se basan en la experiencia y la reflexión de la Iglesia, los 20 Puntos se ofrecen como consideraciones valiosas a todas las personas de buena voluntad que estén dispuestas a implementarlas y abogar por su inclusión en las negociaciones de su país. Líderes y miembros de todas las religiones y organizaciones de la sociedad civil son bienvenidos a unirse a este esfuerzo. Unámonos para acoger, proteger, promover e integrar a las personas obligadas a abandonar su hogar y buscar un nuevo entre nosotros.

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