MENSAJE DE LA PASTORAL DE MOVILIDAD HUMANA. COMISION EPISCOPAL DE JUSTICIA Y SOLIDARIDAD CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA

AFICHE DIA DEL MIGRANTE 2017MIGRANTES Y REFUGIADOS:

VULNERABLES Y SIN VOZ

“He visto la humillación de mi pueblo en Egipto, y he escuchado sus gritos cuando lo maltrataban sus mayordomos. Yo conozco sus sufrimientos… ” Ex. 3,7

Ver:

La realidad de la vida y experiencias de los migrantes y refugiados, nos interpelan. Deben interpelarnos si somos cristianos.

De enero a junio de este año han sido deportados vía aérea desde los Estados Unidos 14,103 personas (12,562 hombres adultos, 1,393 mujeres adultas, 95 niños/adolescentes y 53 niñas/adolescentes).  Desde México, en el mismo período, han sido deportadas 13,120 personas (8,082 hombres adultos, 2,403 mujeres, 1,685 niños/adolescentes)[1], Cabe destacar que en esta estadística no están incluidos los totales de las deportaciones de unidades familiares y de niños, niñas y adolescentes en vuelos particulares que llegan al aeropuerto de ciudad de Guatemala.  Desde México, vía aérea, de enero a mayo fueron deportados 356 niños/adolescentes y 109 niñas/ adolescentes.[2]

Además de las miles de personas migrantes originarias de países centroamericanos, hay otras no centro-americanas que transitan por Guatemala y algunas de ellas son interceptadas por Migración y la Policía Nacional Civil, quienes las consignan y las trasladan a la unidad operativa de la subdirección de control migratorio, llamado también “Albergue de Migración”. Desde el mes de enero al mes de abril del 2017 han sido “albergadas” 1,787 personas de más de 35 nacionalidades. Entre ellas, numerosas  Africanas. Algunas de ellas en situaciones de vulnerabilidad por el desgaste físico y emocional debido a los sufrimientos en el tránsito.[3]

Según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados en el año 2016 el desplazamiento forzado alcanza un nuevo récord de 65. 6 millones de personas desplazadas a causa de conflictos y persecución. En Guatemala, El Salvador y Honduras, a causa de violencia hubo 545, 296 solicitudes de asilo o lo que comúnmente llamamos refugio.[4] En Guatemala también se ha aumentado el número de solicitantes y de refugiados. Otras muchas personas en tránsito han sido asesoradas para pedir asilo en México, los Estados Unidos y Canadá debido a la situación de violencia y persecución por parte del crimen organizado.

JUZGAR

En el Antiguo Testamento el profeta Isaías recuerda que Israel es el hijo primogénito de Dios (Ex. 4.22s) “¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré” (Is. 49,15). El pueblo de Israel se concibe a sí mismo como hijo escuchado, acompañado, protegido y salvado por Dios quien se ha mostrado sensible y compasivo. Además Dios se hace compañero, se pone en camino con ellos por el desierto.

Dios en su revelación se presenta a sí mismo como protector atento que escucha el clamor, los sufrimientos, los gritos y gemidos de su pueblo. No se trata de una escucha indiferente y sin compromiso.

Pero Dios no sólo escucha el clamor y aflicción del pueblo en masa, sino escucha la aflicción de Agar la esclava (Gn.16,11), el llanto del muchacho Ismael errante y sediento junto a su madre en el desierto (Gn. 21, 17) la tristeza de Lía al sentirse despreciada (Gn. 29,32).

En el Nuevo Testamento encontramos a las primeras comunidades cristianas que, al enfrentar la persecución y la muerte, mantenían la certeza de sentirse escuchados, atendidos y protegidos por Dios, quien, en Jesús, ha mostrado el triunfo de la vida sobre la muerte. Esteban, el protomártir, en su discurso, antes de sufrir el martirio, lo centra en la escucha y cercana presencia de Dios para liberar a su pueblo: “ciertamente he visto la opresión de mi pueblo en Egipto y he oído sus gemidos, y he descendido para liberarlos…” (Hechos 7. 34,): y al mismo tiempo les echa en cara su terquedad, la cerrazón de oídos y corazón; reclamo que produjo en ellos ira y cólera: “cuando oyeron estas cosas, se enfurecieron y rechinaron los dientes contra Esteban…se taparon los oídos y dando fuertes gritos se echaron contra el… lo sacaron de la ciudad y lo apedrearon… y murió” (Hechos. 7, 54-60).

Dios, revelado por Jesucristo como el Padre providente es el Dios que escucha al pueblo en sus gritos, llantos, aflicciones y sufrimientos y le ha dado el Espíritu Santo consolador y defensor.

Los desplazamientos forzados son ahora una dramática cuestión mundial. “No se trata sólo de personas en busca de un trabajo digno o de condiciones de vida mejor, sino también de hombres y mujeres, ancianos y niños que se ven obligados a abandonar sus casas con la esperanza de salvarse y encontrar en otros lugares paz y seguridad”.(Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2017).

 Las personas migrantes y refugiadas, hoy más que nunca, claman al cielo por justicia y protección y los gemidos, llantos y aflicciones de niños, hombres y mujeres migrantes y refugiadas llegan hasta el cielo y seguramente, aunque no se conozca el modo ni el cuándo serán escuchados por este Dios que es Amor.

ACTUAR

Sin embargo, es muy peligroso creer con convicción que Dios seguramente escuchará y actuará y quedarnos los creyentes en El de brazos cruzados, sin asumir nuestra propia responsabilidad.  Con cuánta razón en el pasado 10 de junio de este año, el Papa Francisco dirigió unas palabras en el ¨Diálogo Parlamentario del Alto Nivel sobre Migraciones en América Latina y el Caribe: Realidades y Compromisos rumbo al Pacto Mundial¨, y afirmó que para conocer las causas y las características de la migración es necesario tomar contacto con los rostros concretos de las personas y “percibir las profundas cicatrices que lleva[n] consigo causadas por la razón o la sinrazón de su migración”.

Este es el primer paso para actuar coherentemente con nuestra fe: conocer sus historias, serles cercanos, estar dispuestos al encuentro cara a cara y pasar tiempo a su lado. En distintos lugares del país existen diversas casas de atención a los migrantes. Son llamadas “casas del migrante”. Las diócesis y vicariatos apostólicos en las que están situadas deben ser conocidas por todos los fieles cristianos para motivarlos a que las visiten, las apoyen y las sostengan.

El segundo paso es consecuencia del primero: al conocer las penas y sufrimientos, esperanzas e ilusiones de los migrantes y refugiados, las comunidades cristianas buscarán soluciones para que los gritos de dolor y pena se transformen en gritos de alegría y esperanza. Para ello, el Papa Francisco nos exhorta cuando nos dice: “el trabajo es enorme y se necesitan hombres y mujeres de buena voluntad que, con su compromiso concreto, puedan dar respuesta a este ‘grito’ que se eleva desde el corazón del emigrante. No podemos cerrar nuestros oídos a su llamado”.

Un tercer paso: No basta con escuchar el clamor, no basta con saber que personas migrantes y refugiadas sufren. Es necesario buscar soluciones que se centren en la prevención, protección e integración. Nos alarma saber que niños, niñas y adolescentes sufren de forma dramática en sus países de origen, en la ruta migratoria y en los lugares de llegada.

El Papa Francisco ha manifestado su preocupación por la situación de los niños y niñas cuando en el mensaje con ocasión del día del migrante y refugiados el Papa ha escrito: “Son principalmente los niños quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos. La carrera desenfrenada hacia un enriquecimiento rápido y fácil lleva consigo también el aumento de plagas monstruosas como el tráfico de niños, la explotación y el abuso de menores y, en general, la privación de los derechos propios de la niñez sancionados por la Convención Internacional sobre los Derechos de la Infancia”.

El gran desafío: Escuchar el clamor de las personas migrantes y refugiadas y encontrar soluciones.

No solamente con ocasión de la celebración del día del migrante y refugiado, sino siempre deberíamos preguntarnos: ¿Soy de las personas que no sabe nada del tema y ni me importa? ¿Soy de las personas que conoce algo sobre la realidad migratoria, pero creo que no me corresponde dar respuestas ni como persona ni como iglesia? o ¿He sido sensible, he escuchado el clamor y las angustias de mis hermanos y hermanas migrantes, sano sus heridas y alivio sus penas con acciones concretas?

Cuestionémonos como Iglesia, obispos, sacerdotes, agentes de pastoral, catequistas, ministros, personas de la vida consagrada, movimientos y comunidades de fe.  ¿Somos buenos samaritanos? ¿Incluimos en nuestros planes pastorales acciones para escuchar y responder a las necesidades de migrantes, refugiados y a sus familiares?

Si escucháramos con atención, no criminalizaríamos a toda persona migrante y refugiada, buscaríamos soluciones integrales y humanas, reconoceríamos que la violencia en la región ha desplazado a miles de personas, no abordaríamos el tema de forma miope tratando de evitar migraciones con drones, armas, cañones, cámaras y muros. Los planes diseñados en la región: Plan Frontera Sur, Plan Fortaleza, Plan Alianza para la Prosperidad tendrían un alto contenido de desarrollo en lo local, de respeto a la dignidad de los migrantes, de acceso al territorio a personas con necesidad de protección internacional.

¿Los gobiernos escuchan el clamor de las personas migrantes y refugiadas? El Estado de Guatemala tiene una responsabilidad muy grande para impulsar una política migratoria de Estado, con rostro humano. En este sentido desde la Pastoral de Movilidad Humana, parte integrante de la Comisión Episcopal Justicia y Solidaridad, esperamos buenos resultados y acciones positivas de parte de la Comisión del Migrante del Congreso de la República y la elección de secretaria o secretario del Consejo Nacional para los Migrantes de Guatemala CONAMIGUA, y la inclusión y escucha a personas de la Sociedad Civil e Iglesia para la elaboración de los reglamentos del Código de Migración.

Asimismo, pedimos a la Defensoría de Personas Migrantes y Desarraigadas de la Procuraduría de los Derechos Humanos, su continua presencia y monitoreo en fronteras, puertos, delegaciones de migración, retenes de seguridad y albergue de migración. Que se escuche a los migrantes, que reciban sus denuncias y documenten las violaciones a los Derechos Humanos.

Animamos y agradecemos a tanta gente de buena voluntad que ha dado continuas muestras de solidaridad y acogida a las personas migrantes y refugiadas. Que Dios que nos escucha y se compadece de nosotros, nos anime a escuchar el clamor de nuestros hermanos migrantes y a buscar soluciones juntos.

Que Jesús, María y José, quienes desplazados por violencia emigraron a Egipto, bendigan nuestros hogares.

 

PASTORAL DE MOVILIDAD HUMANA

COMISIÓN DE JUSTICIA Y SOLIDARIDAD

CONFERENCIA EPISCOPAL DE GUATEMALA

 

 

[1] División de operativos, Oficina de estadística de la Dirección general de Migración. http://www.migracion.gob.gt/index.php/root1/descargas/category/33-estadisiticas-2017.html

[2] Delegación Aeropuerto Internacional la Aurora. Oficina de estadística. Dirección General de Migración. http://www.migracion.gob.gt/index.php/root1/descargas/category/36-ninos-no-acompanados-nna.html

[3] División de operativos. Oficina de Estadística. Dirección General de Migración. http://www.migracion.gob.gt/index.php/root1/descargas/category/37-albergados-por-continente-2017.html

[4] Agencia de las naciones Unidas para los Refugiados ACNUR. http://www.acnur.org/donde-trabaja/america/el-acnur-en-america-central-y-mexico/

Leer documento en PDF. Mensaje día del Migrante 2017

Informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre las actividades de su Oficina en Guatemala 2016

Informe DDHH 2017

“La violencia y el crimen organizado, pese a los esfuerzos realizados por el Estado para brindar protección a las víctimas, tiene un impacto en la migración fuera de Guatemala y en el desplazamiento interno en el país. Según el Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), las peticiones para refugio y asilo de guatemaltecos en el extranjero casi se duplicaron, pasando de 23.288 en 2014 a 40.738 en 2015″.

“El Código Migratorio fue adoptado por el Congreso en septiembre y establece un nuevo enfoque basado en los derechos humanos y crea nuevas instituciones para
abordar los problemas que enfrentan las personas migrantes, incluida la protección de la niñez no acompañada, las mujeres víctimas de trata, las víctimas de tortura y los refugiados”

Tomado del informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre las actividades en su Oficina en Guatemala.

Aunque en este momento el Código Migratorio se encuentra dormido y no ha entrado en vigencia.

Pedimos al Alto Comisionado de los Derechos Humanos y a la Procuraduría de los Derechos Humanos a través de la Defensoría de Migrantes y Personas Desarraigadas se siga con atención y hagan sus mejores oficios para que se logre la vigencia del Código migratorio.

 

Texto Completo:

INFORME DEL ALTO COMISIONADO DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS DERECHOS HUMANOS – Guatemala 2016

 

MENSAJE DE LOS OBISPOS DE CENTROAMÉRICA EN ASAMBLEA

15168777_1254136001295823_3173858110764292156_oNo. 7. Hemos dialogado con preocupación pensando en tantos hermanos y hermanas nuestros que se ven obligados a dejar nuestros países buscando un futuro mas seguro y digno. Los centroamericanos que dejan nuestros países como migrantes y los hermanos extranjeros que emigran a tierras centroamericanas o transitan por ellas, ocupan un lugar especial en nuestro corazón de pastores y en el corazón de nuestra Iglesia.

Son hermanos y hermanas que salen expulsados por la pobreza y la violencia y que caen en redes que atrapan y destruyen siempre a los mas pobres.

LEER DOCUMENTO COMPLETO: mensaje-asamblea-sedac-2016-version-final

INTERVENCION DE LA RED REGIONAL DE ORGANIZACIONES CIVILES PARA LAS MIGRACIONES (RROCM) ANTE LA XXI CONFERENCIA REGIONAL SOBRE MIGRACIÓN (CRM)

crmhondurasSAN PEDRO SULA, HONDURAS

16 al 18 de noviembre de 2016

La Red Regional de Organizaciones Civiles para las Migraciones (RROCM) saluda a los Estados miembros, organismos intergubernamentales y observadores de la XXI Reunión del Grupo Regional de Consulta sobre Migración, en Honduras,  sede de la Presidencia Pro Témpore de la CRM.

Las realidades migratorias y el contexto en el que éstas se desarrollan demandan un abordaje integral, solo así es posible responder a las múltiples aristas generadas por la migración y a la demanda de los Estados de origen, tránsito y destino. Las políticas deben tener su foco central en las personas migrantes, víctimas de trata y tráfico, solicitantes de asilo, refugiadas, y apátridas.

La RROCM reconoce la importancia del desarrollo de marcos jurídicos acordes con el derecho internacional de los derechos humanos, a partir de las obligaciones internacionales adquiridas por los Estados. Valoramos los esfuerzos desarrollados en el marco de la CRM en materia de protección, reflejados en la generación de protocolos, lineamientos, memorándums de entendimiento, mecanismos de colaboración, cooperación y coordinación interinstitucional pero insistimos en la necesidad de trascender de los acuerdos a acciones eficaces, vinculantes y generalizadas en los países miembros de la CRM.

Reiteramos la necesidad de abordar las migraciones a partir de: Sigue leyendo

Declaración de Honduras

 

p1220200Invitados por el Departamento de Justicia y Solidaridad del CELAM y Cáritas Latinoamericana, obispos, sacerdotes diocesanos, religiosos, religiosas, laicos y laicas de América Latina y el Caribe reunidos en el Monte Tabor, en Francisco Morazán, Honduras; preocupados y desafiados ante la grave situación que viven las personas migrantes, refugiadas, víctimas de trata sobre todo en esta región del mundo, compartimos esta breve reflexión y propuestas.Somos testigos de la grave situación que viven millones de hermanos y hermanas nuestras que se han visto forzadas a emigrar encontrando muros físicos, políticos, religiosos, culturales en lugar de puertas abiertas.

El desplazamiento forzado de miles de personas migrantes centroamericanas y solicitantes de refugio de Centroamérica y Colombia evidencian la crisis humanitaria por la que está atravesando nuestra región. A ellos se suman las 15,000 personas mexicanas, turcas, paquistaníes, togoleses, sirias, haitianas, eritreas, congoleses postadas en los últimos cuatro meses en Tijuana, la frontera norte de México, así como los más de 26,000 niños, niñas y adolescentes que según UNICEF en los últimos 6 meses han llegado también al norte de México y sur de los Estados Unidos pidiendo asilo. Igualmente están los más de 13,000 cubanos varados en Panamá y Costa Rica y las deportaciones express que los países hacen rebotando a los pobres esposados como si fueran criminales. Así mismo continúa la situación lacerante de miles de haitianos escapando de la pobreza, obligados a recorrer rutas peligrosas y enfrentando discriminación. Finalmente se añade los flujos de migrantes y refugiados en los diferentes países sudamericanos, además de venezolanos y venezolanas, que se suman a vivir la incertidumbre de quien se ve forzado a buscar oportunidades en otras tierras.

A toda esta grave realidad se añade una de la peores formas de explotaciòn de seres humanos, que es la trata de personas. En nuestra región miles de personas que migran son sometidas a la esclavitud bajo las formas de explotaciòn sexual y trabajo forzado. República Dominicana, Colombia, México y Brazil figuran entre los país de mayor presencia de esta horrenda degradaciòn.

El Papa Francisco ha llamado a esta situación como “la peor catástrofe humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial”1. Esta realidad es una espina que inquieta y duele, pero que sin embargo recibe respuestas injustas e insuficientes. Los gobiernos de la región no garantizan a su población el derecho a no migrar y en lugar de proteger a las personas migrantes adoptan políticas de securitización, restricción y rechazo. El sector privado además de ser parte de la causa de la expulsión, suele aprovecharse de la vulnerabilidad de los migrantes sometiéndolos a largas jornadas y salarios de miseria. En este contexto el crimen organizado encuentra tierra fértil para desarrollarse y se aprovecha de los migrantes para explotarlos y lograr sus fines criminales. Por otro lado gran parte de la sociedad en los países de acogida y tránsito adopta actitudes xenófobas y racistas muchas veces basadas en la desinformación y la manipulación de sectores interesados. Las iglesias, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales no hemos dado una respuesta suficiente a tan grave crisis.

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NUEVA OLA DE VIOLENCIA A PERSONAS MIGRANTES Y REFUGIADAS

A la Comunidad Internacional
Al Estado mexicano
Al Gobierno de Tabasco
A las y los defensores de derechos humanos A los medios de comunicación

La presente es una denuncia pública donde damos cuenta de la violencia que ha regresado en torno a las personas migrantes y refugiadas en el Estado de Tabasco y en el municipio de Tenosique, concretamente a través de los delitos de secuestro, privación ilegal de la libertad, violaciones sexuales, asaltos con mucha violencia y armas de fuego, donde las personas migrantes son despojadas de todo, incluso de la ropa que llevan puesta.
Tenemos hasta ahora documentados 8 casos de secuestro masivo en el municipio de Cárdenas en lo que va del año 2016. Todos los casos han sido denunciados ante la Fiscalía del Estado de Tabasco y/o de la PGR. La gravedad de todos los casos es que la Policía municipal de Cárdenas está involucrada y en algunos casos la Policía federal. Sigue leyendo

NUEVA CASA PARA MIGRANTES EN PETEN, GUATEMALA

invitación                                                                                                                                         La Pastoral de Movilidad Humana de la Comisión Episcopal Justicia y Solidaridad de la CEG, La Pastoral Social del Vicariato Apostólico de Peten y su Comisión de Pastoral de Movilidad Humana tenemos el agrado de invitarle a la apertura y bendición de la Casa del Migrante en Santa Helena Peten por manos de Monseñor Mario Fiandri.

Con la Apertura de esta casa, los dos vicariatos apostólicos de Guatemala (Izabal y Peten) cuentan con centro de atención apersonas migrantes y refugiadas.

En la Diócesis de San Marcos se encuentra otro centro de atención a migrantes transfronterizos en Tacana.

Ademas con las dos casas en la diócesis de San Marcos (Tecun Uman y otra en la Arquidiócesis de Guatemala y así se suman 5.

Y en proyecto, dos lugares de recepción y ayuda en puntos fronterizos en frontera de Peten-México.

La Iglesia de Guatemala como madre solícita acoge, abriga y defiende a las personas migrantes y refugiadas.