DECLARACIÓN II ENCUENTRO PASTORAL TRANSFRONTERIZO TRÁFICO Y TRATA DE PERSONAS

Encuentro Trata y Trafico

Los religiosos y religiosas, hermanas y hermanos laicos, abajo firmantes, participantes del II Encuentro Pastoral sobre Tráfico y Trata de Personas, reunidos del 21 al 23 de septiembre, en la Casa de Retiros Verbo Encarnado, Santiago Sacatepéquez, Guatemala, en el marco del “Día Internacional Contra la Explotación Sexual y Trata de Personas” que se conmemora el día 23 de septiembre de cada año, hemos reflexionado desde nuestra experiencia y vivencia cotidiana, del testimonio de las víctimas y/o sus familias, escuchando el clamor silencioso, pero lacerante, de que el flagelo del Tráfico y Trata de Personas sea erradicada de la faz de la tierra, casa común que Dios en su infinito amor, nos entregó para la realización integral y plena del ser humano; por lo que:

Partiendo de la iluminación presentada en el Foro “Tráfico y Trata de Personas: contexto, retos y desafíos”, por los representantes de distintas instituciones públicas y organizaciones expertas, observamos que desde distintos enfoques y competencias (Derechos Humanos, Persecución Penal, Niñez y Adolescencia, Protección Internacional, Grupos LGBTI, Pueblos Originarios, grupos Eclesiales y Política de Gobierno), la situación actual del Tráfico y Trata de Personas sigue siendo preocupante y tiene retos y desafíos para las instituciones garantes de la persecución a las redes de Trata, la atención, asistencia y protección a víctimas.

VEMOS Y ANALIZAMOS:

– Con indignación e impotencia, como el infame delito de la Trata de Personas, cercena y destruye la dignidad humana tanto de las víctimas, sus familias y la sociedad en general. Infelizmente, las redes de Tráfico y Trata han ganado espacio en el ámbito nacional y regional, amparadas por la corrupción, impunidad y la indiferencia de muchos, implementado tácticas, estrategias, engaños y sometimientos crueles, inhumanos y degradantes que atentan contra la vida misma. Dichas redes han creado mecanismos, planes sistemáticos y efectivos de captación, tráfico de influencia, soborno y desaparición de evidencias, todo ello asegura el fácil engaño para el reclutamiento de víctimas, reduciéndolas a un mercantilismo salvaje, a simples “cosas” que pueden ser vendidas y compradas.

– Nos duele constar que las situaciones de pobreza y pobreza extrema de la mayoría de la población, el desplazamiento forzado por motivos de violencia estructural, violencia generalizada y violencia de género, comúnmente negados, invisibilizados y/o disfrazados por gobernantes, funcionarios y autoridades públicas de países de la región, como migración “ilegal” (indocumentada), son el terreno fértil donde las redes de traficantes y tratantes sacian su voraz sed, sometiéndolas a diferentes modalidades de la Trata de Personas: explotación sexual, laboral, servidumbre y tráfico de órganos, entre otros.

– Existen poblaciones altamente vulnerables como son: los Pueblos Originarios, grupo LGBTI, Mujeres, Niños(as) y Adolescentes, así como las personas migrantes o desplazadas de manera forzada. Al ser víctimas de redes delictivas, sufren luego sentimientos de soledad, miedo, abandono, temor y persecución, lo cual les dificulta la recuperación y el empoderamiento de sus vidas, llevando en su cuerpo y en su ser las llagas dolorosas de haber dejado a su familia, cultura y países. Constatamos con frecuencia que la mayoría de las víctimas, carecen de información respecto a sus derechos, son despojadas de sí mismas y reviven constantemente los efectos de la violencia sufrida.

Quienes participamos del II Encuentro, Nos Comprometemos y Proponemos:

1. Fortalecer y profundizar nuestra labor, teniendo un mayor impacto sobre la realidad del Tráfico y Trata de Personas. Es NECESARIO y URGENTE: prevenir, reprimir, sancionar y erradicar cualquier forma de explotación y esclavitud. Es obligación del Estado dar atención y protección, resarcir los daños y perjuicios ocasionados a las víctimas sobrevivientes de la Trata.

2. Articular una agenda común y compartida que permita aunar esfuerzos, procurando superar acciones segmentadas o aisladas, así como la comprensión parcial o tergiversada del fenómeno, para eso nos proponemos continuar la labor de actualizarnos, contextualizar, fundamentar y tecnificar mejor nuestro que hacer; sin dejar de lado nuestras propias especialidades, fortalezas y capacidades. Caminar al desarrollo de una agenda más compartida, priorizando acciones estratégicas conjuntas, que hagan posible una mayor coordinación de esfuerzos y que incida en un verdadero compromiso por el bien común de la población vulnerable. Todo ello encaminado a la misión de prevenir, sensibilizar, educar y transformar la realidad.

3. También creemos que para responder a los desafíos y retos de esta dramática realidad, que demanda acciones de prevención, con sentido de protección y asistencia, investigación y persecución penal, así como restauración digna y justa a víctimas, se debe contar con la cooperación de funcionarios e instituciones públicas de Gobierno y Estado, especialmente de investigación, persecución y justicia, de los órganos eclesiales de Iglesia, así como de la Sociedad Civil en general, de ese modo, sumando esfuerzos, se logrará tener un modelo válido de atención integral para los hombres, mujeres, niños y niñas sobrevivientes del Tráfico y la Trata de Personas.

4. Vamos a gestionar y promover la creación de una sección u órgano específico sobre Trata de Personas en la Conferencia Episcopal de Guatemala.

5. Como Iglesia en alianza y coordinación con Agencias socias cooperantes, comprometidos en la lucha por la dignidad humana, la justicia y el pleno goce de los DDHH de todos los y las ciudadanas, criaturas e imágenes de Dios, RATIFICAMOS nuestra opción, compromiso y disponibilidad firme a favor de la protección de las víctimas y continuar con acciones pastorales de sensibilización y prevención, información (guías, material informativo y de prevención a diferente nivel), asistencia, protección, albergue a víctimas, incidencia eclesial y política.

Queremos manifestar nuestro sincero agradecimiento a las entidades Internacionales por su cooperación, así también a la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Guatemala y a la Asociación Misión Redentora por hacer posible este II Encuentro Pastoral Transfronterizo, así también a las Órdenes y Congregaciones religiosas y laicos comprometidos por su participación.

Organizaciones:

Congregación de la Caridad del Buen Pastor, representantes de Guatemala, El Salvador y Costa Rica; Misioneras mercedarias de Berriz; Congregación de Marta y María; Congregación de misioneros de San Carlos Scalabrinianos; Orden de Nuestra Señora de la Merced; Conferencia de Religiosos de Guatemala (CONFREGUA); Religiosas de la Orden de la Merced; Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG); Asociación Misión Redentora; Pastoral Indígena; Observatorio de la Cautividad de la Orden de la Merced (sede en Roma); Casa del Migrante, Vicariato Apostólico de Izabal; Red “Hacia la Libertad” (Red del Buen Pastor contra la Trata de Personas, América Latina y el Caribe); Conferencia de Religiosos de El Salvador; Parroquia Santa Catarina, Diócesis de San Marcos; Asociación de Desarrollo Social del Ixcán (ADESI); Congregación de la Caridad del Verbo Encarnado y Grupo de Laicos y Laicas comprometidos con la Pastoral.

San Lucas Sacatepéquez, Guatemala, 23 de septiembre de 2016. Día Internacional contra la Explotación sexual y Trata de Personas. “Globalizar la fraternidad, no la esclavitud ni la indiferencia”

 

Documento en PDF: declaracion-ii-encuentro-2016-1