Discurso de la Senadora Cuevas en Presentación del Informe en el Senado de Mexico.

Amigas y amigos,

Me siento profundamente conmovida en estos momentos. Es para mí un honor estar en estos momentos al lado de mujeres y hombres que han hecho posible, con enorme profesionalidad, entrega y generosidad, una de las mejores radiografías de la situación que enfrenta la población migrante hondureña en nuestra región.

Quiero expresar, también, mi profundo respeto y reconocimiento por el trabajo que han realizado. Ayer, cuando terminé de leer el informe final de la Misión Internacional de Verificación, me sentí profundamente interpelada, y creo que éste es el principal objetivo de este esfuerzo: evidenciar una

situación de dolor humano que debe incentivarnos a poner manos a la obra a partir de nuestras muy particulares trincheras.

El informe nos ofrece una visión integral, sin estridencias, que combina la mirada del propio migrante con la experiencia de quien ha tenido responsabilidades públicas y sociales.

El informe no se detiene describiendo consecuencias, sino que incluso se aventura en ofrecer un diagnóstico profundo sobre las causas y las razones que empujan al migrante a dejar su comunidad de origen. Un diagnóstico que analiza las razones macro sociales, económicas y políticas de la migración, pero que también pondera detalles que sólo un ojo con una sensibilidad particular puede notar de la fotografía general.

Estos, amigas y amigos, son los esfuerzos que no nos dejan insensibles. Es decir, que sacuden nuestras conciencias ayudándonos a entender mejor esta realidad sobrecogedora.

Sin pretender describir el informe final, pues ésta será la responsabilidad de quienes seguirán en el uso de la palabra,

quiero recapitular algunos puntos que me parece tienen un valor muy particular:

1. Este informe no busca ser una simple descripción de la situación migratoria de los hondureños en nuestra región: quiere ser, además, una enumeración de propuestas realistas y alcanzables de soluciones.

2. Este informe, también, trasciende a una política asistencialista, para adoptar un enfoque de derechos, el único que puede realmente ayudarnos a resolver las vulnerabilidades que conlleva el fenómeno migratorio.

3. Este informe, además, se coloca varios pasos al frente, al provocar nuestra reflexión para actualizar nuestras políticas de protección y adaptarlas a los actuales desafíos y necesidades que presenta nuestra realidad. Nos propone, entre otros, ampliar nuestros conceptos de protección internacional más allá de la mera condición de asilo o refugio, porque hoy en día, en nuestra región, la violencia, el hambre, la desintegración estatal, son también realidades que requieren, también, una protección internacional.

4. Este informe no es superficial. Identifica con claridad las políticas públicas que en cada uno de nuestros países están contribuyendo a agravar el problema, en lugar de solucionarlo, ya sea el caso del Programa Frontera Sur en México o la carencia de recursos materiales que tienen las políticas de atención en la misma Honduras.

5. Este informe no se anda por las ramas. Con gran conocimiento de la realidad nos dice cuáles instrumentos no están funcionando, dónde están nuestras deficiencias, qué acciones deben modificarse e, incluso, qué instituciones no están contribuyendo a una atención humana del fenómeno migratorio.

6. Este informe nos provoca. Nos señala tareas por hacer. Nos plantea reflexiones por pensar. Nos dice con claridad que nadie puede sentirse satisfecho con lo que ha realizado. Nos muestra que la realidad grita justicia. Nos evidencia que no hemos hecho todo lo que tenemos por hacer. Y, lo que es más triste, nos enseña que esta situación, tan dolorosa como es, tiene ventajas económicas y políticas para unos cuantos que resistirán

cualquier esfuerzo por cambiar. Sean actores del crimen organizado o de instituciones gubernamentales que se sienten cómodas con su actuar presente.

Yo les agradezco sinceramente por este esfuerzo, a los participantes de esta Misión Internacional de Verificación, pero también a quienes están detrás de este informe final, ya sea la organización Consejería en Proyectos, o ya sea cualquier persona o institución que con su aporte, su vivencia, logró regalarnos este informe final, que de final no tiene más que el nombre, porque a mí me gustaría que sea el inicio de un esfuerzo institucional, inteligente y generoso, que transforme las vulnerabilidades de la migración en oportunidades para una vida mejor.

Por último, quiero compartirles una reflexión personal: aunque la migración sea un fenómeno masivo, global, si se quiere tener una atención humana, sólo podrá hacerse a través del enfoque personal. Lo contrario, es discurso que se lleva el viento.

Muchas gracias,