Palabra de la Embajadora Rita Claverie de Scioli – Viceministra de Relaciones Exteriores de la República de Guatemala (OCT 2013)

Es para la Cancillería de Guatemala un honor seguir con esta tradición que año con año ha venido realizándose en este lugar precisamente, que es mantener un Diálogo con el tema migratorio y en este caso muy importante el tema que se ha escogido que es El Rostro Humano de la Migración para la Reunificación Familiar, este tema como bien lo mencionaba el Señor Carbajal se enfoca en el aspecto humano de la migración.

Estamos aquí reunidos porque cada uno de nosotros tiene esa conciencia, de que el tema migratorio aparte de cualquier afirmación retórica, lo que nos tiene aquí reunidos es ese convencimiento.

La Cancillería de Guatemala ha tenido en la Conferencia Episcopal y en la Pastoral de Movilidad Humana junto con otros sectores de la Sociedad Civil y del Estado, un acompañamiento constante, también los Organismos Internacionales para que podamos dar un abordaje integral al tema de la Migración. Un abordaje que tenga como eje rector los Derechos Humanos, inviolables, para todas las personas indistintamente de cual sea su situación migratoria. Guatemala se ha reconocido como país de origen, tránsito, destino y retorno de población migrante. Creo que tenemos grandes tareas que realizar como Estado porque tenemos que tener coherencia respecto a nuestras expectativas del trato de nuestros nacionales en otros Estados con responsabilidad de lo que nosotros como país tenemos que guardar respecto a otros nacionales de países que transitan o que escogen a Guatemala como lugar de destino.

Creo que la migración no es un problema, estamos convencidos que los problemas son las causas estructurales de la migración, la pobreza, la violencia, la falta de oportunidades. Y debemos como Estado procurar atender esas causas estructurales de la migración para evitar que nuestros nacionales salgan de sus países, no por su voluntad y sino porque se ven forzados a buscar su dignidad en otro lugar. Creo que ese es el más grande de los retos, que nuestros nacionales encuentren su dignidad en sus propios países.

Creo que como se mencionó muy fuertemente en el Diálogo de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre Migración y Desarrollo, allí se habló abundantemente del Derecho a No Migrar. Creo que como Estado y como sociedad en general debemos de focalizar todos nuestros esfuerzos en eso. El Ministerio de Relaciones Exteriores frente a las posibilidades que un Estado pueda conceder de beneficios migratorios, coincide con todos los presentes en que la posibilidad de una reforma migratoria en los Estados Unidos en este momento, se encuentra en un momento de impase y no sabemos cuál va a ser el futuro en realidad de una reforma que permita que no solo los guatemaltecos sino todos los migrantes tengan una vida digna, esos son nuestros anhelos y nuestras aspiraciones con el respeto que como Estado le debemos a otro Estado en la formulación de sus políticas, pero como decía esta mañana Mons. Fiandri, el hecho de que no seamos nosotros quienes tienen en sus manos esa decisión, la sociedad si puede avocarse a los países y a sus sociedades sobre todo a despertar ese sentimiento humanitario y de solidaridad.

Así es que, ésta reunión coincide, digo felizmente porque lo que vamos a tener en este espacio de tiempo va a ser una oportunidad de diálogo profundo, desde el punto de vista, como lo decía al principio, de la solidaridad humana de ver en la persona del migrante a la persona, al hermano a quien debemos tenderle la mano.

Esperamos entonces, que el día de hoy sea un día exitoso para todos los participantes. Para Guatemala, aparte de la migración en general, hemos reconocido que debemos atender con particular atención a aquellos más vulnerables y dentro de los más vulnerables hemos podido identificar a la niñez, a los niños, a las niñas, a los adolescentes acompañados o no, pero nos sentimos orgullosos de que la Señora Primera Dama de la Nación esté empeñada en atender especialmente a la niñez migrante. Así es que les doy las gracias y la más cordial bienvenida a todos los participantes de la Conferencia Episcopal y de la Movilidad Humana por este gesto de gran generosidad y solidaridad con todos los pueblos. Gracias.