Pedimos Posada

Introducción:
El caminar de Jesús, María y José hacia Belén, la dificultad de encontrar hospitalidad y la alegría de encontrar un humilde hogar para acogerse es el origen a la costumbre de las posadas. Nosotros vamos a acompañar y recordar el drama de los Santos Peregrinos durante estos días.
Pero las posadas no son sólo un recuerdo de lo que pasó en aquel tiempo. La Sagrada Familia también hoy se presenta ante nuestra puerta con el rostro de las personas migrantes, exiliadas, refugiada y deportadas en busca de acogida.
En esta posada, pensaremos en las familias que se ven obligadas a dejar su comunidad, tierra, casa, amistades, sus raíces y todo lo que representa seguridad emocional, económica vivencial… como consecuencia de fenómenos naturales. En quiénes tienen que migrar año tras año, al perder sus casas por deslaves, temblores o inundaciones. Quienes no abrieron su casa en aquel tiempo no recibieron a Jesús. Nosotros lo recibiremos hoy, sólo si lo acogemos en nuestras hermanas y hermanos, especialmente en quienes peregrinan buscando posada en nuestro corazón.

Celebrante: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen

Oración: San José, tu que dejaste tu hogar, viajaste a Belén con María que llevaba en su seno a Jesús. Tu que compartirse el padecer de los migrantes, ruega por nosotros para que seamos sensibles ante su sufrimiento, especialmente el de quienes han perdido sus hogares, sus familias y con ellos el rumbo de su vida. Ruega también para que seamos solidarios con quienes nos necesitan y esperan un gesto fraterno. Danos un espíritu de peregrinos, recuérdanos que nuestra patria definitiva esta en el cielo y acompaña a nuestro pueblo! Amén

Escuchemos la Palabra de Dios:

Del libro del Profeta Miqueas 5, 1-4

Pero tú, Belén Efrata, aunque eres la más pequeña entre todos los pueblos de Judá, tu me darás a aquel que debe gobernar Israel: su origen se pierde en el pasado, en épocas antiguas. Por eso, si Yahvé los abandona es sólo por un tiempo, hasta que aquella que debe dar luz tenga su hijo. Entonces el resto de su hermanos volverá a Israel.
El se mantendrá a pie firme y guiará su rebano con la autoridad de Yahvé, para gloria del Nombre de su Dios; vivirán seguros, pues su poder llegará hasta los confines de la tierra. El mismo será su Paz.
Palabra de Dios.

Lectura del Evangelio de San Lucas 2, 1-7

Por aquellos días, salió un decreto del emperador Augusto por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio. Este fue llamado “el primer censo”, siendo Quirino el gobernador de Siria.
Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal. José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David; allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada.
Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre pues no había lugar para ellos en la sala principal de la casa.
Palabra del Señor

Hagamos vida la palabra de Dios:

• ¿Por qué José y María no encontraron lugar en las casas de Belén? ¿Por qué no encuentran lugar las personas migrantes de hoy que no alcanzan para comprar lo necesario para comer, o los zapatos para mandar a los niños a la escuela, o para pagar los servicios públicos?
• Desde nuestra comunidad, parroquia o grupo ¿Qué podemos hacer en favor de las personas migrantes?

OREMOS

1. Por las veces en que nos encerramos confiados en la seguridad de nuestras casas y nos olvidamos de quienes están pasando penas o sufriendo como consecuencias de un sistema injusto que les expone a riesgos y peligros, digamos juntos

Ven Señor en nuestra ayuda

2. Por las veces que nuestras parroquias, grupos eclesiales y hogares se han encerrado en si mismos y no han abiertos sus puertas a las y los migrantes necesitados ni han dado un lugar a los recién llegados, digamos juntos

Ven Señor en nuestra ayuda

3. Porlas veces en que guardamos silencio cuando el Estado invierte grandes sumas en proyectos que benefician a unos pocos, desatendiendo y marginando a grandes mayorías, roguemos al Señor., digamos juntos

Ven Señor en nuestra ayuda

Presentemos ahora espontáneamente nuestras intenciones particulares.

Oración:
Señor, que quienes te llamamos “Padre Nuestro” descubramos que también eres padre de todas las personas que sufren, que ignoramos, que despreciamos, que marginamos…y que son hermanos y hermanas nuestros. Que María Santísima, quien peregrino con José y el Niño Jesús hacia Egipto, proteja a todos los y las migrantes. Te lo pedimos por tu hijo Jesús Amén.

Convivio:

(Si se comparte algo de comer, pueden hacer esta oración):

Te pedimos señor que estos alimentos que vamos a compartir sean signo de nuestro compromiso por cambiar el egoísmo de nuestra sociedad. Que llegue el día en que todas las puertas y los corazones estén abiertos a los peregrinos necesitados y encuentren en nosotras y en nosotros el amor fraterno y el calor de un hogar.