RECONOCIMIENTO PDH a PMH

En el contexto del Día de Los Derechos Humanos, el Sr. Procurador Jorge Eduardo de León Duque, otorgó un reconocimiento a la Comisión Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal por el esfuerzo que se desarrolla en beneficio de Guatemala.

 La Pastoral de Movilidad Humana  (PMH) obtuvo el primer lugar entre mas de treinta entes que trabajan a favor de los Derechos Humanos.  Los votantes han querido reconocer la misión de la PMH  entre las personas migrantes, desplazadas, solicitantes de asilo y refugiadas.

 Queremos agradecer a cada votante por su apoyo. A la vez queremos reiterar nuestro compromiso con todas las personas en movilidad, sobre todo con aquellas que lo hacen en forma obligada o forzada, por la escasez de recursos, pobreza extrema, falta de oportunidades,  y violencia en todas sus formas.

La PMH no puede, no debe y no quiere guardar silencio ante las continuas violaciones a los derechos humanos y a la dignidad de las persona migrantes y refugiadas.

Afirmamos contundentemente, que la gran mayoría de persona migrantes encaran la violación a su dignidad no solo en transito o destino. Afirmamos que la violación de los Derechos Humanos comienza en el lugar de origen.

Un gran porcentaje de las personas migrantes se ponen en camino, recorren y cruzan fronteras a causa de las constantes violaciones y amenazas a su dignidad en el ambiente local en el que viven: en sus caseríos, aldeas, comunidades y pueblos. ¿Que clase de violaciones? Entre otras violaciones, las personas migrantes encuentran en su lugar de origen la violación al derecho a la vida, a la integridad personal, a la libertad de expresión, a la propiedad privada, a la no discriminación, al trabajo digno, salud, vivienda, a la protección y asistencia familiar, a la educación publica y gratuita; y para no hacer mas larga la lista,  a vivir en paz y al desarrollo económico y social sostenible.

Ante estas sistemáticas y sistémicas violaciones a los derechos básicos, la gran mayoría de las personas migrantes no encuentran otra alternativa mas que abandonar su comunidad, departamento, país y buscar una tierra mas generosa que les de el pan y la seguridad.

El aumento de solicitudes de protección internacional en Guatemala y México, se debe en gran medida, A las situaciones de violencia en Centroamérica.

En Guatemala, cuando hablamos de persona migrantes y desplazadas,  no podemos ignorar que la gran mayoría proviene de las comunidades originarias de Huehuetenango, Totonicapán, Quiche, Quetzaltenango, y San Marcos.

Estamos casi al final del año y las deportaciones masivas desde Estados Unidos y México continúan.  Nos pronunciamos en contra de las deportaciones masivas y la consecuente separación familiar. Estamos a favor, (ante la negativa al avance de la propuesta para la reforma migratoria con rostro humano y mientras se continua con el proceso de reforma), de una búsqueda de soluciones alternas que favorezcan la documentación de los millones de personas que ahora se encuentran de manera irregular en los Estados Unidos.  Nos preocupa la situación de niños, niñas y adolescentes migrantes en camino, detenidos, y en proceso de deportación.

Abogamos para que las personas indocumentadas, puedan gozar sin discriminación, vías para la reunificación familiar, para su documentación y estancia regulada en estados Unidos.

Ante los constantes sufrimientos que las personas migrantes encuentran en su caminar por territorio mexicano, suplicamos a quienes tienen el mandato de garantizar la seguridad e integridad física y moral de todas las personas que respeten y protejan  a las persona migrantes de los robos, secuestros, golpes, y otras maniobras de personas que organizadas les violentan y atropellan.

Es mucho el dolor y llanto de familiares por sus seres queridos no localizados, rezamos por ellos y pedimos procesos de búsqueda, identificación de cuerpos en las morgues y fosas clandestinas y una digna repatriación y sepultura.

Ponemos nuestra mirada también en los miles de personas indocumentadas que se encuentran en territorio Guatemalteco, bajo la sombra del sistema y sobreviviendo en condiciones precarias e inseguras.  De igual manera nos preocupan los y las refugiadas, se les ha de garantizar su integración a la sociedad y el goce de todos sus derechos.

Nos pronunciamos también por una revisión de la actual ley de migración, para que actualizada, incluya los temas y herramientas que garanticen la protección a la dignidad de las personas migrantes  y el respeto a los derechos humanos reflejados en los convenios firmados y ratificados por el Estado de Guatemala.

Ante los miles y miles de trabajadores transfronterizos, aquellos que temporalmente se contratan en México, Estados Unidos y Canadá, urge una mirada atenta por parte del Ministerio del Trabajo  y del Ministerio de Relaciones Exteriores para garantizar la protección de esos guatemaltecos y guatemaltecas que por largos periodos se encuentran fuera del país y no pocas veces en situaciones difíciles y hasta deplorables.

Nos conmocionan dos comunidades de retornados. La comunidad Tierra y Libertad en Livingston Izabal y en el Naranjo, Petén. Viven aún en condiciones indignas. ¿En donde quedo lo del retorno digno y seguro?

Nos gustaría ver un rol de mas empuje y liderazgo en el tema sobre migrantes y refugiados por parte de la Comisión de Migrantes del Congreso del Estado y de la Comisión Nacional de Atención al Migrante de Guatemala.

Finalmente, valoramos todo aquello bueno que la Defensoría de Migrantes, de la Procuraduría de Derechos Humanos hace y ha hecho, hay mucho mas por hacer para beneficio de la población migrante. 

Desde nuestra fe, y llamados a la pastoral con personas migrantes y refugiadas, expresamos nuestro deseo de colaboración y comunión con todas aquellas personas e instituciones que hacen que las situaciones de sufrimiento de las personas en movilidad sea transformado en alegría esperanzadora y en la creación de sociedades enriquecidas por la pluriculturalidad.

 Pastoral de Movilidad Humana.

Diciembre 10, 2013.